Raquel Vázquez Bellido, Cantante
Este primer año en el Programa P-ROC® de Judit Mateu ha sido una aventura de nueve meses que ha supuesto un auténtico descubrimiento de quién soy. A lo largo del programa hemos trabajado las corazas, los traumas y todas aquellas creencias limitantes que, muchas veces, no solo son nuestras, sino que heredamos de nuestra familia o de la sociedad. En mi caso, me di cuenta de que había vivido durante muchos años sin ser consciente de todo mi potencial y de la capacidad que realmente tenía.
Uno de los mayores aprendizajes ha sido comprender la importancia de ir al cuerpo. Para mí, el cuerpo es como una biblioteca donde queda archivado todo lo que hemos vivido. Muchas experiencias, especialmente las dolorosas o traumáticas, quedan olvidadas por la mente, pero permanecen en nuestro cuerpo. Aprender a escucharlo me ha permitido comprenderme mejor, vivir con más paz y desarrollar una mayor compasión hacia mí misma y hacia los demás.
Este proceso también ha supuesto un profundo reencuentro con mi dimensión espiritual. Siempre me he considerado una persona creyente y espiritual, pero necesitaba volver a conectar con esa parte de mí. Gracias al programa comprendí que no tenía que buscar fuera aquello que ya habitaba en mi interior. Fue como recordar que ya estoy donde tengo que estar y que he venido a vivir plenamente esta experiencia.
Además del trabajo personal, el acompañamiento de Judit, tanto en las sesiones individuales como en las grupales, online y presenciales en Casa Karuna, ha sido fundamental. Sentirme acompañada junto a mis compañeras ha hecho que este camino fuera profundamente transformador, tanto a nivel individual como colectivo.
Hoy puedo decir que el Programa P-ROC® me ha ayudado a conectar conmigo misma, a valorarme, a crear la vida que deseo y a recordar quién soy realmente. Recomiendo esta experiencia a cualquier persona que quiera conocerse en profundidad y vivir una transformación auténtica.


